Balance de fin de año
Siempre para estas fechas siento la necesidad de hacer un balance, creo que a mucha gente le pasa lo mismo, sino a todos …
Cada año que pasa parecería que lo hace más vertiginosamente, y lo más extraño es que nos hemos acostumbrado a eso, a que todo en la vida pase así, como una ráfaga
Queríamos ser grandes
Cuando éramos niños el tiempo parecía estar detenido… y claro, de adulta me dí cuenta de que eso sucedía porque queríamos crecer, ser grandes, tomar decisiones….
Qué diferentes se ven las cosas cuando ya tenemos esa edad en la cual hacer todo aquello que queríamos se puede y se debe.
Si bien es bueno, es obviamente un signo de crecimiento, que a veces cuesta mucho.
Educación
Si tuvimos una buena educación, seguramente por ese mismo motivo, nos tragaremos cosas que queremos decir, para no lastimar, ser desubicados o que nos tilden de maleducados y eso nos traerá problemas de salud, como me contaba una amiga muy querida.
Quienes no tuvieron esa suerte, andarán por ahí haciendo lo que no se debe quizá, otros tal vez queriendo llegar siempre a un lugar mejor, luchando o también transgrediendo algunas normas, en fin… hacemos lo que podemos, todos los seres humanos.
Pero en esta época, todo eso que nos pasa por dentro, parece salir a la superficie, aunque nadie lo vea, aunque otros seguramente no lo están viendo mientras nosotros estamos intentando hacer ese balance tan importante para poder continuar.

Antes de dar el paso
Y digo esto porque parece necesario antes de dar ese paso hacia la página en blanco que es un nuevo año en la vida de cada uno, revisar todo lo que hicimos en el que dejamos atrás, no para borrar nada, sino para ver aquello que está bien, y nos dejó alegría y satisfacción y lo no tan bueno para evitar repetirlo.
Por supuesto que esto puede ser muy subjetivo, no será lo mismo para nosotros que para quien nos mira desde enfrente, y debemos aceptar que así sea.
Reflexionar
Lo importante es darnos cuenta, reflexionar, sopesar, parar un poco, unos minutos o tal vez hasta unas horas, dejar el ritmo desenfrenado que nos impone la actualidad para pensar… algo tan simple pero tan esencial.
¿Qué quiero realmente para este nuevo año? ¿puedo evitar hacer demasiados proyectos inalcanzables y atenerme a unos pocos pero realizables?
¿Puedo lograr llegar en paz, y con la satisfacción de haber cumplido mis objetivos al próximo fin de año?
Tal vez ese sea el quid de la cuestión, lo que en esencia debemos tener en cuenta al comenzar este nuevo año que ya en poco tiempo llegará, nos está pisando los talones.
No somos una máquina
El tiempo pasa cada vez más rápidamente, de modo que debemos adaptar nuestros proyectos a ello, teniendo en cuenta que somos seres humanos, falibles, y que eso también es

bueno, no somos máquinas, aunque ahora la IA nos ha demostrado que puede hacer cosas maravillosas, sin cansarse como nos pasaría a nosotros.
El 2026
Por eso, a tomarnos con calma el 2026.
Mis mejores deseos para todos los que llegan a este espacio, con la esperanza de que cada día haya más lectores y seguidores.
¡Felicidades para todos!
Marianela Garcet

